#10 Betty Páez2017-12-28T15:51:43+00:00

Project Description

AQUÍ SOMOS FELICES TODOS

#10 Betty Páez

“Tengo una olla de café, esa olla tiene setenta y pico de años repartiendo café”

 Chepina Hernandez, IniRod, María Milián

María Milián

San Agustín del Sur, Caracas

Soy del barrio La Ceiba, en San Agustín del Sur. Tengo sesenta años viviendo en el mismo lugar y en la misma casa, la casa de mi mamá. Soy enfermera auxiliar. Cuido a mi hermana que le dio un ACV hemorrágico, así como cuidé a mi mamá y a mis otras hermanas, como Fanny. Ella decía que estaba podrida, ese era su dilema. Sabía bien de su enfermedad, era diabética, se diagnosticaba ella sola. Fanny se vio muy malita, yo duré cinco días metida día y noche en el hospital con ella, le daba la comida, la bañaba, hasta le rascaba la espalda porque tenía las manos con llagas, aunque era muy positiva. Cuido a todo el que venga necesitando de mí, tal como he cuidado a mi familia.

Mi mamá murió aquí en la casa. De un infarto. Yolanda murió en la casa y, bueno, Fanny también. De 17 hijos ya vamos quedando ocho. Yo recibo en mi casa a todo el que llegue, hasta que se va. Los recibo y nos acomodamos como podemos. Aquí somos felices todos.

En aquella época era una cosa linda y bella. Uno era tan ignorante. Yo me acuerdo que de muchachita uno jugaba con la cocinita, trompo, yoyo, volar papagayo. Los juegos tradicionales que ya casi no existen, ahora se juega es a papá y a mamá. Por aquí ha pasado mucha gente, hermanos, gente que no tenía a dónde llegar y llegaban a mi casa.

Empecé a fumar desde los catorce años y ya tengo sesenta ruedas y a mucha honra. Cuando mi mamá murió dejó cigarrillos sin fumar y me los fumé yo. Cuando mi hermana murió también dejó cigarrillos sin fumar y me los fumé yo. Tomo café y reparto café. Me gusta mucho. Tengo una olla de café, esa olla tiene setenta y pico de años repartiendo café. Se le abrió un huequito pero yo le eché pintura de uña y volví a montar mi café.

Sobrevivo porque le pido mucho a Dios y a mis muertos que me ayuden. Mis muertos son mi familia que ya no está, de ellos me viene la fuerza y la voluntad para seguir pa‘lante, porque todavía quedamos. Si tuviera a mi mamá viva otro gallo cantaría. Pero no la tengo viva así que le pido a ella. Quedamos pocos. Y yo todavía tengo mucho por hacer y ayudar, a mí no me cansa, me gusta ayudar. Así si es como soy.

HISTORIA PRODUCIDA EN COLABORACIÓN CON

Caracas Mi Convive
Una organización que construye relaciones de confianza para la articulación y organización comunitaria en el marco de la prevención de violencia y la construcción de una ciudad de convivencia.

Conoce más sobre su trabajo en www.miconvive.com

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