#141 Laia García 2017-12-29T13:28:41+00:00

Project Description

LA TORTA LAIA

#141 Laia García

“Si pudiera transformarme en algo sería en una torta. La torta Laia que sabe a Laia. Laia sabe a corazón, el corazón sabe a playa y la playa sabe a coco”

Astrid Hernández

Camila Lessire

Los Palos Grandes, Caracas

Lo que más me gusta en el mundo es cocinar.

Cuando era chiquita me metía en la cocina y me ponía a jugar con los ingredientes. Empecé cuando mi papá montó su restaurante y desde ahí uso coco en todos mis postres. Un día, para el cumpleaños del papá de mi mamá, agarré una hoja y le puse una corona. La hice con una mezcla de limón y, como siempre, las perlas del adorno eran de coco. Luego agarré un polvito rojo y se lo eché para que se viera como si estuviese brillando.

Cuando sea grande quiero ser pastelera y voy a tener una pastelería en el mismo sitio que mi papá. También me gusta pintar con la comida. Dibujar es mi segunda cosa favorita. El mar lo hago con coco; a veces uso mango, limón o parchita. Me encanta la playa y los peces. Una vez me puse una máscara de esas que usan para respirar debajo del agua. Vi un pez payaso, uno de color negro y una pandilla de renacuajos pasando. Me gustaría volverlo a hacer. El mar me pone alegre. También quisiera montarme en un barco y recorrer muchos sitios como mi abuelo.

Me encanta bañarme en el agua, mi color favorito es el azul. Después del colegio voy a clases de pintura en Crearte. El primer día la maestra nos pidió un dibujo libre para saber cómo dibujamos. Yo hice un cuadro y se lo mostré: acá está el agua, acá la arena y acá el sol. Le hice una playa, eso fue lo primero que pinté. Allá también hacemos origamis y muchas otras cosas. Me acuerdo que cuando una de mis mejores amigas se enteró que yo también iría a clases de dibujo se tiró al suelo de la emoción.

Hace poco, cuando fui a casa de mi tía Nena Sánchez en Curazao, comencé a escribir. A ella no le gusta pero a mí sí y le hice una poesía. “La cabeza me lleva a las nubes por tu arte”, le puse. También le hice uno a mi amiga Andrea. “Tus bonitos ojos me dan alegría y la alegría me da ‘culisiodad’ ”. Le inventé una palabra porque ella es un poco loca.

La música también me gusta, solo que no lo hago casi siempre. Me gusta cantar y tocar el piano del teléfono. Debajo de mi cama hay unas puertas donde guardo todos mis juguetes, me meto ahí adentro y comienzo a tararear. Cuando veo que la puerta se está abriendo me callo porque me da pena. A veces me ponían con alguien a cantar y me escapaba. No tengo ninguna canción favorita, canto a lo loco.

Si pudiera transformarme en algo sería en una torta. La torta Laia que sabe a Laia. Laia sabe a corazón, el corazón sabe a playa y la playa sabe a coco, porque en la playa hay cocos. Aunque todavía le falta el ingrediente secreto: el corazón que me dio mi prima. Es un ingrediente súper especial y difícil de adivinar. Es uno de esos corazones que se parten en dos y se convierten en dos collares. Ella tiene uno y yo otro. Dijimos que si nos volvíamos a ver los juntábamos. Espero que sea pronto, yo estoy en Venezuela y ella en Panamá.

HISTORIA PRODUCIDA EN COLABORACIÓN CON

Alto Restaurante
En Alto nos abocamos a una propuesta de cocina venezolana contemporánea. Hacemos de nuestra mesa el mejor punto de encuentro con el país que somos y que queremos; la usamos de espejo para comernos nuestro reflejo sin complejos. Miramos a nuestro alrededor con apetito. Sazonamos nuestro entorno buscando llevar las cosas un poco más allá de lo evidente.Abonamos el suelo de nuestras raíces pensando en el futuro.

Conoce más en su sitio web altorestaurante.com

DESCUBRE OTRAS HISTORIAS EPIX

Compartir
Compartir
Twittear
Pin