He tenido la dicha de ser siempre feliz pese a que mi vida fuera salpicada por el mundo político desde temprana edad. En el Delta del Orinoco, donde nací, mi papá fue jefe civil y como figura importante, por diferencia de opiniones, lo desterraron de nuestro pueblo. Tuvo que mudarse a la capital.

La única manera de salir de Tucupita era haciendo un viaje en curiara hasta Barrancas del Orinoco desde donde partiríamos, posteriormente, para Caracas en autobús, donde estaba mi papá que había tenido que salir antes por la urgencia del destierro. Nos estaría esperando a mi mamá, a mis hermanos y a mí, que tenía cuatro años para ese entonces. La alegría que sentí al llegar y verlo de nuevo fue indescriptible. Siempre fue el hombre más importante de mi vida, sin embargo, ya en mi adolescencia entré al partido comunista solo para llevarle la contraria.

Tenía mucha energía y sentía una empatía total con la sociedad, por esta razón entré a la Cruz Roja e incluso llegué a tirar piedras a la policía en la época en que estudiaba en el liceo, como protesta contra la dictadura en la cual vivíamos. Hoy, aunque mis opiniones políticas han cambiado, sigo haciendo escuchar mi voz porque siempre he querido estar al lado del pueblo.

Escritura:
Beatriz Müller
Fotografía:
Felipe Rotjes
Lugar:
Los Palos Grandes, Caracas
Fecha:
22.7.2016
Hoy, aunque mis opiniones políticas han cambiado, sigo haciendo escuchar mi voz porque siempre he querido estar al lado del pueblo.
No items found.

Más Historias

Juegas...
Elijes...
Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.

Un semillero de amor

Livia de Orozco
Eso es lo mejor que un hijo le puede dar a una madre: ver florecer aquél caudal de valores que se le enseñó.

Poderosa en la cancha

Indeili Torres
Todos los bloques partidos de estas calles, somos nosotros. Ponemos una arquería aquí, la otra por allá bien botada y nos ponemos a jugar matándonos por el balón.

Nature Beauty

Aleksandra Djurasic

La exquisitez de un buen libro

Diana Vilera
Hay cosas que uno va integrando, o por el contrario, que va desechando. Eso va formando lo que al final tú eres, aquello con lo que te quedas.

Katyna y el duendecillo del buscón

Katyna Henríquez
Las letras también alimentaron mi curiosidad infantil. Curiosidad que aún de adulta conservo intacta y espero no perder.
© 2023 Cultura Epix
PrivacidadTérminosCookies