En mi vida busco ser útil porque estoy convencida que vinimos al mundo a ser felices y a colaborar con los demás. Me atrae mucho la parte social, considero que todos tenemos algo que aportar al otro.
Procuro darles la mejor educación y formación en valores a mis hijos. Ellos llegaron a mi vida de una manera milagrosa. Me siento en deuda con Dios, por eso me dedico cada día a mostrarles la vida como una experiencia valiosa y que aprendan a disfrutar y vivir con pasión todos los momentos de la vida. Es mi mejor aporte para ellos.
Quisiera proyectar estas enseñanzas también para muchos niños. Sueño con la posibilidad de abrir un preescolar en Petare, de donde vengo, para que los más pequeños puedan formarse en un mejor ambiente de aprendizaje y así contribuir en un futuro diferente para ellos. Para mí la educación es primordial y debe sembrar las bases de la enseñanza desde lo creativo y el amor por aprender. Así lo hago con mis hijos. Ellos me enseñan mucho y es esta práctica diaria lo que hará mi sueño realidad. Construyo mi futuro en el ahora, desde el crecimiento mutuo con mi familia, junto a mi esposo, Wilfredo.
Siento que estoy en un buen momento. Disfruto y aprendo de mi trabajo.